Excelentísimo Don Bernal Díaz del Castillo:
Por fin, después de decenas de horas invertidas en su obra, he logrado terminarla de leer. Antes de entrar en materia, y por si usted solo leyera este primer párrafo, quiero felicitarlo por su extraordinaria labor. En verdad son dos méritos: conquistar y después narrar. Eso lo hace único. La humanidad se lo agradece; me refiero a la narración, de la conquista no estoy tan seguro.
