
Al revenant también le va a tocar renacer de tanta crítica que le llueve en los medios mexicanos. Hasta he llegado a pensar, ¿será envidia? Nahhhh. Y eso sin contar los divertidos memes que circulan por las redes sociales. De hecho, Iñárritu puede estarle agradecido a Di Caprio por distraer la atención del respetable con su anhelo oscariano, que inventado o no, es la comidilla cibernética de moda. Bueno, ya hasta al oso le dieron su estatuilla, y a decir verdad, muy merecida. Qué escena tan impactante y dolorosa, para Leo y para el público que nos quedamos con el trauma de qué pasaría con los oseznos.