Si en tu época hubiera existido el Óscar para las novelas, tu obra seguro habría sido plurinominada y multipremiada.Voy al punto. El retrato de Dorian Grey, tu única novela, es una obra de arte, punto. No sólo por tu prodigiosa narrativa; sino por lo valiente en la denuncia, lo agudo en la crítica y lo elegante en la forma de abordar temas que en tus tiempos y en los míos siguen siendo incómodos, temidos y disimulados.